Leyenda del Chocolate

Oscuro como las leyendas más viejas que se despiertan a través de los siglos, entregado por el dios más antiguo a los sacerdotes prehispánicos, cuidado a la sombra de una diosa y sus flores, bajo la lluvia más pura, se concedió con devoción al pueblo para ser disfrute de cada momento. Pequeña semilla que se rompe frágil y serena en la calidez del fuego, para ofrecerse luego, sin resistencia, a la caricia de las yemas que seran su molino bajo la piedra volcánica de la tierra en que nació, "cacau" que te llamaban mis antepasados, regalas delicias inimaginables, dulces sorpresas que se derriten ante el mayor de los deseos hecho "xocolat". Me rindo ante tí con el mismo placer que mi tierra te acuna y te cosecha en sus raíces.